Guardar Hace años, en una noche lluviosa, mi vecina me pasó un frasco de su salsa de tomate casera y dijo: prueba esto con pollo. Esa cena cambió mi forma de pensar sobre la comida de entre semana. Ahora, cada vez que preparo este pasta con pollo picante, recuerdo ese sabor que me hizo darme cuenta de que las comidas cotidianas no tienen que ser aburridas. Es simple, rápido, y de alguna manera se siente como un pequeño lujo después de un día largo.
Recuerdo servir esto a unos amigos que llegaron sin avisar, hambrientos y ruidosos. Entré en pánico por un segundo, pero entonces me di cuenta de que tenía todo lo que necesitaba. Mientras el pollo se doraba en la sartén, el aroma de la cebolla y el ajo flotaba por toda la cocina, y mis amigos se pusieron a rondar alrededor del fogón como mariposas. Para cuando el pasta estuvo listo, ya habían dejado de ser impaciencia y se convirtieron en anticipación pura.
Ingredientes
- Pasta penne, 350 g: Elige pasta seca de buena calidad, porque absorbe la salsa mejor que las marcas más baratas. La forma de tubo es perfecta para atrapar ese picante en cada bocado.
- Pechugas de pollo, 2 medianas: Busca pechugas parejas en grosor para que se cocinen uniformemente. El pollo tierno es el secreto de un plato que se siente lujoso, no seco.
- Ají rojo fresco o copos de ají: Si usas ají fresco, abre el fruto pero deja algunas semillas para más picante. Los copos son más controlables si prefieres ajustar el nivel de fuego según el gusto.
- Aceite de oliva: No es donde economizar. Usa uno que ames, porque importa en la salsa y en el sellado del pollo.
- Cebolla y ajo: Pícalos fino, porque van a fundirse en la salsa y crear esa base sabrosa que todo lo sostiene.
- Tomates en lata, 400 g: Los tomates triturados son tu mejor amigo aquí, consistentes y reliables todo el año.
- Pasta de tomate, 2 cucharadas: Concentra el sabor sin hacer la salsa aguada. Esto es lo que le da esa profundidad de restaurante.
- Orégano seco y una pizca de azúcar: El azúcar no endulza, simplemente redondea el perfil de sabor que a veces los tomates en lata necesitan.
- Agua de cocción de la pasta: Reserva siempre un poco. Este almidón es mágico, convierte la salsa de aguada a sedosa.
- Albahaca fresca y queso Parmesano: Estos son los toques finales que transforman lo bueno en memorable.
Instrucciones
- Cocina la pasta:
- Llena una olla grande con agua salada y hazla hervir con ganas. El agua debe ser como el mar para que la pasta absorba sabor. Agrega la pasta y cocina según las instrucciones del paquete, pero prueba un minuto antes, porque al dente significa que todavía tiene un poco de resistencia cuando muerdes.
- Prepara el pollo:
- Mientras la pasta burbujea, toma el pollo y sécalo bien con papel. Sazona generosamente y calienta una sartén con aceite a fuego medio-alto. Cuando el aceite brille y casi hume, coloca el pollo con confianza, escucha el siseo, y déjalo quieto durante cuatro o cinco minutos. Dale la vuelta una sola vez, el lado nuevo necesita otros cuatro minutos hasta que los jugos corran claros.
- Construye la salsa:
- En otra sartén grande, calienta el aceite a fuego medio y añade la cebolla picada. Déjala suavizarse durante tres minutos, escuchando ese sonido leve de caramelización. Agrega ajo y ají, cocina durante un minuto más, inhala profundamente porque así es como sabe la anticipación.
- Suma los tomates:
- Vierte los tomates triturados, la pasta de tomate, el orégano, el azúcar, la sal y la pimienta. Deja que burbujee suavemente durante diez minutos, revolviendo ocasionalmente, permitiendo que los sabores se conozcan y se amen.
- Ajusta la consistencia:
- Vierte el agua de pasta reservada, una cucharada cada vez, hasta que la salsa sea lo que quieres: sedosa, no aguada. Prueba y ajusta los condimentos, porque tu paladar es el juez final.
- Reúne todo:
- Tira la pasta caliente a la salsa, revuelve hasta que cada hebra esté cubierta. Coloca el pollo en tiras encima o mezcla suavemente si lo prefieres disperso.
- Sirve con generosidad:
- Divide entre platos, derrama la salsa generosamente, corona con albahaca fresca y queso si usas, y sirve mientras el vapor todavía sube del plato.
Guardar Una vez, mi pareja llegó a casa justo cuando estaba sirviendo esto, y el aroma fue tan potente que prácticamente los persiguió por el pasillo. Eso es cuando supe que había hecho algo bien. Ese plato, simple como es, tiene la magia de hacerte sentir como si alguien realmente se preocupara por ti en la cocina.
El Picante Justo
El secreto está en no temer al ají, pero tampoco en dominar la mesa. Ese picante debe ser más como una música de fondo que como una alarma de humo. Cuando uso ají fresco, dejo algunas semillas dentro para que los brotes de picante sorprendan, pero la mayoría de la salsa sigue siendo accesible. Si prefieres más calor, agrega copos de ají al final y prueba mientras añades, porque el picante es personal.
Por Qué la Pasta de Agua Funciona
La mayoría de la gente tira ese agua turbia después de escurrir la pasta, pero es donde vive la magia. Ese almidón es un emulsificante natural que suaviza la salsa y hace que cada fideo esté cubierto uniformemente, no solo hundido en un plato aguado. Es una lección que aprendí por accidente cuando una vez olvidé drenarla completamente, y el resultado fue tan sedoso que nunca lo olvidé.
Variaciones que He Probado
Este plato es un lienzo en blanco si sabes que buscar. Cambié el pollo por camarones una vez y fue listo, justo lo que necesitaba esa noche más ligera. Otra vez, un amigo que es vegetariano pidió tofu, y lo dejé marinar en la salsa de especias un poco más largo, y fue igualmente satisfactorio. El punto es que la salsa es lo que brilla aquí, el acompañante es solo un vehículo para ese sabor picante y tomate.
- Prueba con camarones para una versión más ligera, o con tofu para una opción sin proteína animal.
- Añade un poco de crema al final si quieres suavizar el picante sin perder el sabor.
- No temas experimentar con pasta diferente, aunque la penne es la que mejor atrapa la salsa.
Guardar Hacer comida que la gente ama no tiene que ser complicado. Este pasta con pollo picante lo prueba cada vez que lo preparo.
Preguntas frecuentes sobre recetas
- → ¿Cómo lograr que el pollo quede jugoso?
Es fundamental salpimentar bien y dorar el pollo a fuego medio-alto, asegurando que quede cocido pero tierno. Dejar reposar unos minutos antes de cortar ayuda a retener los jugos.
- → ¿Puedo usar otra pasta diferente al penne?
Claro, cualquier pasta que retenga bien la salsa, como rigatoni o fusilli, funcionará perfectamente en este platillo.
- → ¿Cómo ajustar el nivel de picante en la salsa?
Se puede modificar la cantidad de chile fresco o usar menos chile en polvo para un sabor más suave, o añadir aceite de chili para mayor intensidad.
- → ¿Qué alternativas tiene el parmesano para quienes no consumen lácteos?
Se puede sustituir por levadura nutricional o quesos veganos para aportar un toque umami similar sin lácteos.
- → ¿Es importante reservar agua de la pasta para la salsa?
Sí, el agua con almidón ayuda a integrar y dar brillo a la salsa, además de ajustar su consistencia sin usar cremas.