Guardar El aroma de la trufa siempre me transporta a aquel pequeño restaurante en Bolonia donde probé por primera vez una pasta tan sencilla como extraordinaria. El chef me susurró que el secreto no estaba en ingredientes costosos, sino en saber cuándo detenerse. Esa noche entendí que la elegancia a veces vive en lo minimalista.
Una tarde lluviosa invité a amigos improvisadamente. Con solo harina, huevos y mi preciado aceite de trufa, creamos algo que parecía salido de un libro de cocina italiano. Ahora me piden esta pasta cada vez que vienen, y siempre bromeamos sobre cómo lo mejor de la noche fue improvisar en la cocina.
Ingredientes
- Harina común: 2 tazas (250 g), la base perfecta para una masa tierna y manejable
- Huevos grandes: 3 unidades, aportan riqueza y estructura a la masa
- Aceite de oliva virgen extra: 1 cucharada, para elasticidad y sabor
- Aceite de trufa: 1 cucharada para la masa y 2 cucharaditas para finalizar, el alma del plato
- Sal marina fina: 1/2 cucharadita, resalta todos los matices
- Mantequilla sin sal: 3 cucharadas, crea una salsa sedosa
- Queso Parmesano: 1/2 taza (50 g) recién rallado, el acabado perfecto
- Pimienta negra: recién molida al gusto
Instrucciones
- Preparar el volcán de harina:
- Sobre una superficie limpia, forma un monte con la harina y haz un cráter en el centro. Vierte los huevos, ambos aceites y la sal en el hueco.
- Incorporar los ingredientes:
- Con un tenedor, bate suavemente los huevos y arrastra gradualmente la harina hacia adentro hasta formar una masa irregular.
- Amasar y reposar:
- Trabaja la masa durante 8 a 10 minutos hasta que quede lisa y elástica. Envuélvela en plástico y deja reposar 20 minutos.
- Laminar la pasta:
- Divide en dos porciones. Pasa cada una por la máquina o estira con rodillo hasta lograr un grosor de 1 a 2 mm. Corta en tagliatelle o fettuccine.
- Cocer al dente:
- En una olla con agua hirviendo y sal, cocina la pasta de 2 a 3 minutos. Reserva 1/4 de taza del agua de cocción antes de escurrir.
- Montar el plato:
- Derrite la mantequilla en un sartén grande a fuego medio. Añade la pasta y un chorrito del agua reservada, mezcla bien. Retira del fuego.
- Finalizar con elegancia:
- Riega con el aceite de trufa restante, espolvorea el Parmesano y mezcla suavemente. Sazona con sal y pimienta.
- Servir inmediatamente:
- Guarda un poco de aceite de trufa para el último momento
- Ralla el quueso justo antes de servir
- Sirve en platos calientes para mantener la temperatura
- → ¿Cuánto tiempo necesita reposar la masa antes de estirarla?
La masa debe reposar 20 minutos a temperatura ambiente envuelta en film plástico. Este reposo permite que el gluten se relaje y facilita el estirado posterior sin que la masa se retraiga.
- → ¿Puedo sustituir el aceite de trufa por otro ingrediente?
El aceite de trufa es el protagonista aromático. Si no está disponible, puede sustituirse por setas silvestres salteadas, aunque el perfil de sabor será diferente. Para mantener la esencia trufada, considere utilizar trufa fresca en temporada.
- → ¿Cuál es el punto exacto de cocción al dente?
La pasta al dente debe estar cocida pero mantener una ligera resistencia al morder en el centro. Para tagliatelle fresca, esto suele ocurrir entre 2-3 minutos en agua hirviendo con sal.
- → ¿Por qué se reserva agua de cocción?
El agua de cocción contiene almidón que ayuda a crear una salsa sedosa y emulsionada al mezclarse con la mantequilla. Esta técnica garantiza que el condimento se adhiera perfectamente a cada hebra de pasta.
- → ¿Qué tipo de qu funciona mejor?
El Parmesano reggiano añejo ofrece mayor profundidad de sabor, aunque el Pecorino Romano es una alternativa excelente con notas más intensas. Lo fundamental es rallarlo al momento para máxima expresión aromática.
- → ¿Se puede congelar la masa fresca?
Sí, después del reposo de 20 minutos, la masa se puede envolver herméticamente y congelar hasta 3 semanas. Descongelar en refrigeración durante 24 horas antes de proceder con el estirado y corte.
- Tazón para mezclar
- Tenedor
- Rodillo o máquina de pasta
- Olla grande
- Sartén
- Pinzas para servir
- Contiene: Huevos, Trigo (Gluten), Leche (Parmesano, Mantequilla)
- Verifica las etiquetas del aceite de trufa y queso para posibles trazas de frutos secos u otros alérgenos.
- Calorías: 410
- Grasas: 20 g
- Carbohidratos: 44 g
- Proteínas: 15 g
Guardar Mi abuela decía que la pasta hecha a mano lleva el alma del cocinero. Cada vez que preparo esta receta, entiendo que no se trata solo de alimentar, sino de crear momentos que perduran en la memoria mucho después de terminado el plato.
El Arte de la Masa Fresca
He aprendido que la paciencia es el ingrediente invisible de toda pasta casera. No tengas prisa por amasar, deja que tus manos sientan cómo la masa se transforma de algo harinoso a algo sedoso y vivo.
Maridajes Perfectos
Un Chardonnay crujiente o un espumoso seco complementan sin competir. La trufa agradece compañeros que no intentan robarle el escenario pero saben estar presentes.
Variaciones que Funcionan
Añade setas silvestres salteadas para dar tierra al plato. El Pecorino Romano puede sustituir al Parmesano si buscas un carácter más audaz. Recuerda que las mejores variaciones nacen de lo que ya tienes en la cocina.
Guardar Esta pasta es un recordatorio de que la cocina honesta, hecha con las manos y el corazón, siempre triunfa sobre lo elaborado.
Preguntas frecuentes sobre recetas
Pasta Fresca con Aceite de Trufa
Pasta fresca al huevo con aceite de trufa, mantequilla y parmesano recién rallado para un plato sofisticado.
Ingredientes
Masa de pasta
Salsa y acabado
Instrucciones
Preparar la base de la masa: Sobre una superficie de trabajo limpia, forma un montículo con la harina y haz un hueco en el centro. Añade los huevos, aceite de oliva, aceite de trufa y sal en el centro.
Incorporar los ingredientes: Usando un tenedor, bate suavemente los huevos y gradualmente incorpora la harina hasta formar una masa irregular.
Amasar y reposar la masa: Amasa la pasta durante 8-10 minutos hasta obtener una textura suave y elástica. Envuelve en plástico y deja reposar 20 minutos a temperatura ambiente.
Laminar y cortar la pasta: Divide la masa en 2 porciones. Pasa cada porción por una máquina de pasta o estira con rodillo hasta obtener láminas delgadas (1-2 mm de grosor). Corta en tagliatelle o fettuccine.
Cocer la pasta: Hierve una olla grande con agua salada. Añade la pasta y cocina durante 2-3 minutos hasta al dente. Reserva 1/4 taza del agua de cocción; escurre la pasta.
Preparar la mantequilla: En un sartén grande a fuego medio, derrite la mantequilla. Añade la pasta cocida y un chorrito del agua reservada; mezcla para cubrir uniformemente. Retira del fuego.
Finalizar el plato: Rocía con aceite de trufa, espolvorea con Parmesano y mezcla suavemente. Sazona con sal y pimienta negra al gusto.
Servir: Sirve inmediatamente, decorado con Parmesano adicional y un ligero chorrito de aceite de trufa si lo deseas.