Guardar El olor del repollo dorado con salchicha ahumada me trae de vuelta a esos martes lluviosos cuando no tenía ganas de complicarme. Una sartén grande, unos ingredientes simples y media hora después, toda la casa olía como si hubiera cocinado por horas. Aprendí esta receta por necesidad, pero se convirtió en un plato del que ahora presumo sin vergüenza. Es rústico, llena el estómago y no ensucia montañas de ollas.
La primera vez que lo hice para mis amigos, esperaban algo complicado porque el aroma llenaba toda la casa. Cuando vieron que era solo repollo y salchicha, no lo podían creer. Uno de ellos repitió dos veces y me pidió la receta por mensaje esa misma noche. Desde entonces, es mi carta secreta cuando quiero impresionar sin estrés.
Ingredientes
- Salchicha ahumada (400 g): Usa kielbasa o andouille porque su sabor ahumado es la columna vertebral del platillo, y al dorarla suelta grasa deliciosa que sazona todo.
- Repollo verde (800 g): Elige uno firme y pesado, y no tengas miedo de cortarlo en tiras gruesas porque se reduce bastante al cocinarse.
- Cebolla amarilla grande: La cebolla se carameliza con el calor y aporta dulzura natural que balancea el ahumado de la salchicha.
- Ajo (2 dientes): Pícalo fino y agrégalo justo antes del repollo para que perfume sin quemarse.
- Zanahoria rallada (opcional): Añade color y un toque de dulzura terrenal que complementa el repollo.
- Pimiento rojo (opcional): Lo uso cuando quiero más color y un leve toque dulce en cada bocado.
- Aceite de oliva o mantequilla (2 cucharadas): La mantequilla da más sabor, pero el aceite de oliva es mi opción cuando busco algo más ligero.
- Pimentón ahumado (1 cucharadita): Refuerza el sabor ahumado y le da un tono rojizo hermoso al plato.
- Tomillo seco (1/2 cucharadita): Su aroma herbal sutil le da profundidad sin robarle protagonismo a la salchicha.
- Pimienta negra (1/2 cucharadita): Un toque picante suave que realza todos los demás sabores.
- Sal kosher (1/2 cucharadita): Ajusta al final porque la salchicha ya aporta bastante sal.
- Hojuelas de chile rojo (1/4 cucharadita, opcional): Para quienes disfrutan un toque de calor que no sea abrumador.
- Caldo de pollo bajo en sodio (80 ml): Ayuda a que el repollo se ablande y se impregne de sabor sin quedar seco.
Instrucciones
- Dorar la salchicha:
- Calienta el aceite o mantequilla en una sartén grande a fuego medio-alto y añade las rodajas de salchicha. Dóralas por ambos lados durante 4 a 5 minutos hasta que estén crujientes y suelten su grasa, luego retíralas y resérvalas.
- Saltear las verduras base:
- En la misma sartén con la grasa de la salchicha, agrega la cebolla (y la zanahoria y pimiento si los usas) y saltea por 3 o 4 minutos hasta que se ablanden. Incorpora el ajo y cocina solo 30 segundos hasta que huela increíble.
- Agregar el repollo y especias:
- Añade el repollo en tiras, el pimentón ahumado, tomillo, sal, pimienta negra y hojuelas de chile. Mezcla bien para que todo se integre y el repollo comience a reducirse.
- Cocinar tapado:
- Vierte el caldo de pollo, tapa la sartén y cocina a fuego medio por 10 minutos, revolviendo ocasionalmente. El vapor ayudará a que el repollo se ablande sin perder sabor.
- Terminar sin tapa:
- Destapa, devuelve la salchicha dorada a la sartén y mezcla bien. Cocina destapado otros 10 a 15 minutos hasta que el repollo esté tierno y ligeramente caramelizado en los bordes.
- Ajustar y servir:
- Prueba y ajusta la sal si hace falta. Sirve caliente, directo de la sartén, dejando que cada quien se sirva a su gusto.
Guardar Una noche serví este plato con pan crujiente y mantequilla, y mi hermana, que odia el repollo, se comió dos platos completos sin quejarse. Me miró sorprendida y dijo que jamás pensó que el repollo pudiera saber tan bien. Ese momento hizo que valiera la pena cada vez que preparo esta receta.
Variaciones Que Funcionan
Si prefieres una versión vegetariana, sustituye la salchicha por salchicha vegetal o champiñones portobello en rebanadas gruesas que doras igual. Otra opción es agregar papas pequeñas cortadas en cubos junto con el repollo para un plato aún más contundente. También puedes usar col morada en lugar de verde para un color vibrante y un sabor ligeramente más dulce.
Cómo Almacenar y Recalentar
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por cuatro días. Para recalentar, usa una sartén a fuego medio con un chorrito de agua o caldo para devolverle la jugosidad. El microondas también funciona, pero tapa el recipiente para que no se reseque.
Acompañamientos y Maridaje
Este plato brilla solo, pero si buscas algo más sustancioso, sírvelo sobre arroz blanco, puré de papas o con pan campesino tostado. Un chorrito de vinagre de manzana al final le da un toque brillante que corta la grasa de la salchicha. Si vas a beber vino, prueba un Riesling seco o un tinto ligero como Pinot Noir.
- Añade crema agria encima para una versión más indulgente.
- Espolvorea perejil fresco picado antes de servir para frescura.
- Acompaña con pepinillos encurtidos para un contraste ácido delicioso.
Guardar Este es el tipo de comida que no necesita pretensiones ni ingredientes caros para hacerte feliz. Solo una sartén, buenos ingredientes básicos y el tiempo justo para que todo se convierta en algo mucho mayor que la suma de sus partes.