Guardar Una tarde gris de invierno, mi vecina Anna apareció en mi puerta con un táper humeante y me dijo que probara lo que su abuela solía preparar cada domingo. Dentro había rollos de repollo bañados en salsa de tomate, todavía tibios y aromáticos. El primer bocado fue una revelación: tierno, jugoso, envolvente. Desde ese día, supe que esta receta debía estar en mi cocina, no solo por su sabor, sino por la calidez que traía consigo.
Recuerdo haber hecho estos rollos para una cena familiar y ver cómo todos se quedaban en silencio al probar el primero. Mi hermano, que nunca repite plato, sirvió tres veces esa noche. Fue entonces cuando comprendí que no se trataba solo de cocinar, sino de recrear esos momentos donde la comida se vuelve un puente entre generaciones y recuerdos compartidos.
Ingredientes
- 1 cabeza grande de repollo verde: El protagonista del plato, elige uno firme y sin manchas para que las hojas se enrollen con facilidad.
- 500 g de carne molida de res o cerdo: Aporta jugosidad y sabor profundo, puedes mezclar ambas carnes para mayor riqueza.
- 120 g de arroz blanco de grano largo sin cocer: Se cocina parcialmente antes de mezclar para que termine su cocción dentro del rollo.
- 1 cebolla mediana picada finamente: Añade dulzura y textura al relleno, asegúrate de picarla bien pequeña.
- 2 dientes de ajo picados: Imprescindible para dar ese toque aromático que eleva todo el plato.
- 1 huevo grande: Funciona como ligante para mantener unido el relleno mientras se cocina.
- 2 cucharadas de perejil fresco picado: Un toque de frescura que balancea la riqueza de la carne.
- 1 cucharadita de sal y 1/2 cucharadita de pimienta negra: Para sazonar el relleno con equilibrio y carácter.
- 700 ml de passata de tomate o tomates triturados: La base cremosa de la salsa que envuelve cada rollo con suavidad.
- 2 cucharadas de pasta de tomate: Intensifica el sabor y da cuerpo a la salsa.
- 1 cebolla mediana para la salsa: Sofrita lentamente para crear una base aromática profunda.
- 2 dientes de ajo para la salsa: Refuerzan el perfil sabroso de la preparación.
- 1 cucharada de azúcar: Equilibra la acidez natural del tomate y redondea el sabor.
- 1 cucharadita de tomillo seco: Aporta un toque herbal sutil que complementa la carne y el tomate.
- 1 cucharada de aceite vegetal: Para sofreír la base de la salsa sin que se pegue.
- Sal y pimienta al gusto: Ajusta según tu paladar para lograr el equilibrio perfecto.
Instrucciones
- Preparar el horno y el repollo:
- Precalienta tu horno a 180°C. Hierve agua con sal en una olla grande, retira el corazón del repollo y sumérgelo en el agua hirviendo durante 8 a 10 minutos, desprendiendo con cuidado las hojas a medida que se ablanden hasta obtener 12 a 14 hojas grandes.
- Cocinar la salsa de tomate:
- Calienta aceite en una sartén a fuego medio, sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén tiernos, añade la pasta de tomate y cocina un minuto más. Incorpora la passata, el azúcar, el tomillo, sal y pimienta, deja hervir suavemente durante 10 minutos y reserva.
- Precocinar el arroz:
- Hierve el arroz en agua durante 5 minutos hasta que esté medio cocido, escúrrelo y deja enfriar ligeramente.
- Preparar el relleno:
- En un bol grande, mezcla la carne molida, el arroz precocido, la cebolla picada, el ajo, el huevo, el perejil, la sal y la pimienta hasta que todo esté bien integrado.
- Armar los rollos:
- Coloca una hoja de repollo sobre una superficie plana, pon 2 a 3 cucharadas de relleno cerca del extremo del tallo, dobla los lados hacia adentro y enrolla firmemente. Repite con el resto de las hojas y el relleno.
- Hornear:
- Esparce una capa fina de salsa en el fondo de una fuente para horno, coloca los rollos con la unión hacia abajo en una sola capa y cubre con el resto de la salsa. Tapa bien con papel aluminio o una tapa y hornea durante 1 hora, retira el aluminio en los últimos 15 minutos si deseas una salsa más espesa.
- Servir:
- Deja reposar unos minutos antes de servir y decora con perejil fresco si lo deseas.
Guardar Una noche, serví estos rollos a amigos que nunca habían probado comida de Europa del Este y vi sus rostros cambiar con cada bocado. Uno de ellos me confesó que sintió como si estuviera cenando en la casa de una abuela que nunca tuvo. Fue en ese momento que entendí que cocinar es también regalar pequeñas historias envueltas en sabor.
Cómo Elegir el Repollo Perfecto
Busca una cabeza pesada para su tamaño, con hojas exteriores firmes y sin manchas oscuras. Las hojas más grandes y externas son ideales para enrollar, así que no temas elegir un repollo generoso. Si las hojas internas son demasiado pequeñas, guárdalas para hacer sopa o ensalada al día siguiente.
Variaciones Que Funcionan
Puedes sustituir la carne por lentejas cocidas o champiñones picados para una versión vegetariana igualmente sabrosa. Algunos prefieren añadir una cucharada de pimentón ahumado al relleno para darle un toque más audaz. Si te gusta el picante, un poco de hojuelas de chile en la salsa transforma completamente el carácter del plato.
Servir y Conservar
Estos rollos son perfectos acompañados de crema ácida y pan crujiente para mojar en la salsa. Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por tres días, el sabor se intensifica con el tiempo. También puedes congelarlos antes de hornear y cocinarlos directamente del congelador añadiendo 20 minutos extra al tiempo de cocción.
- Sirve caliente con una cucharada generosa de crema ácida encima.
- Acompaña con pan de masa madre tostado para aprovechar cada gota de salsa.
- Recalienta en el horno cubierto con aluminio para mantener la humedad.
Guardar Cada vez que preparo estos rollos, siento que estoy honrando una tradición que no es mía pero que ahora también me pertenece. Espero que los disfrutes tanto como yo y que se conviertan en un clásico en tu mesa.