Guardar El aroma del ajo salteándose en aceite de oliva siempre me hace recordar la primera vez que preparé esta pasta en mi apartamento pequeño, con las ventanas abiertas dejando entrar la brisa de abril. Mis vecinos llamaron a la puerta preguntando qué cocinaba, porque el olor era simplemente irresistible. Desde entonces, esta receta se ha convertido en mi forma favorita de celebrar la llegada de la primavera.
Ahora preparo esta pasta cada vez que tengo amigos, y siempre terminamos alrededor de la mesa, segundos platos en mano, conversando hasta tarde. Hay algo en la combinación de vegetales tiernos y esa salsa de queso que hace que todos se sientan como en casa.
Ingredientes
- 350 g (12 oz) de pasta penne: La penne atrapa perfectamente la salsa cremosa en sus tubos
- 200 g (7 oz) de espárragos: Córtalos en trozos de 2.5 cm, los brotes más pequeños déjalos enteros
- 150 g (1 taza) de guisantes frescos o congelados: Los frescos valen totalmente el esfuerzo adicional
- 150 g (1 taza) de judías verdes: Elige las que sean firmes al tacto, sin manchas
- 2 cucharadas de aceite de oliva: Extra virgen para el mejor sabor
- 3 dientes de ajo picados: Pícalos finamente pero no los quemes, se vuelven amargos
- 60 ml (1/4 taza) de caldo de verduras: Casero si es posible
- 120 ml (1/2 taza) de nata para cocinar: A temperatura ambiente para integrar mejor
- 60 g (2/3 taza) de Parmesano recién rallado: Rallado en el momento, nada de queso pre-rallado
- 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida: Molerla al momento hace gran diferencia
- 1/4 cucharadita de sal: Ajusta al final según tu gusto
- Ralladura de 1 limón: Solo la parte amarilla, nada de la parte blanca
- 1 cucharada de jugo de limón fresco: Añádelo justo al final para mantener el sabor vibrante
Instrucciones
- Cocer la pasta perfectamente:
- Pon agua con sal a hervir en una olla grande. Cocina la penne según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Antes de escurrir, reserva 120 ml del agua de cocción.
- Preparar la base aromática:
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade el ajo picado y sofríe por solo 1 minuto hasta que fragance, sin dejar que se dore.
- Cocer los vegetales:
- Añade los espárragos, las judías verdes y los guisantes. Sofríe por 3-4 minutos hasta que estén tiernos pero aún vibrantes y verdes.
- Crear la base de la salsa:
- Vierte el caldo de verduras y cocina por 2 minutos más para que los sabores se concentren.
- Añadir cremosidad:
- Reduce el fuego a bajo, añade la nata y 60 g de Parmesano. Remueve constantemente hasta que el queso se derrita y la salsa quede suave y brillante.
- Combinar todo:
- Añade la pasta cocida y remueve para cubrirla bien. Usa el agua reservada si necesitas una salsa más sedosa.
- Seasonal al final:
- Añade la pimienta, la sal, la ralladura y el jugo de limón. Mezcla bien y prueba para ajustar los seasoning.
- Terminar con estilo:
- Sirve inmediatamente con Parmesano extra espolvoreado y hierbas frescas picadas por encima.
Guardar Mi hermana pequeña ahora pide esta pasta cada vez que viene, y hemos aprendido que entre más rallamos el Parmesano, más deliciosa queda. Se ha convertido en nuestra tradición de primavera, una receta que compartimos mientras contamos historias de nuestros inviernos.
Variaciones Que Me Han Funcionado
Después de años preparando esta receta, descubrí que sustituir la mitad de la nata con leche entera la hace más ligera sin sacrificar cremosidad. También probé añadir hojuelas de chile rojo para un toque picante que sorprende gratamente a quienes buscan más intensidad.
Secretos de Temporada
Cuando encuentre espárragos frescos en el mercado, compre de más. Esta pasta funciona con cualquier combinación de vegetales de primavera, así que si encuentra guisantes tiernos o habas frescas, incorpórelas sin dudar. La magia está en cocinarlos justo hasta que estén tiernos pero firmes.
Momentos Perfectos Para Servir
Esta pasta brilla en cenas informales con amigos, almuerzos de domingo y momentos cuando quieres algo especial pero sin complicaciones. Me encanta prepararla cuando el mercado está lleno de vegetales frescos y necesito celebrar la temporada.
- Sirva con una ensalada verde simple para completar la comida
- El vino blanco seco complementa perfectamente esta pasta
- Los sobrantes, aunque raros, calientan maravillosamente al día siguiente
Guardar Espero que esta pasta traiga tanta alegría a tu mesa como ha traído a la mía a lo largo de los años. Buen provecho, amig@.
Preguntas frecuentes sobre recetas
- → ¿Cómo conservar la textura de los vegetales?
Para mantener la textura crujiente, saltea los vegetales brevemente hasta que estén tiernos pero firmes, evitando que se cocinen en exceso.
- → ¿Puedo sustituir el parmesano por otro queso?
Sí, quesos duros como el pecorino o un queso vegano rallado pueden funcionar bien para mantener el sabor umami y la textura cremosa.
- → ¿Cómo obtener una salsa cremosa sin nata?
Utiliza caldo de verduras junto con un poco de puré de anacardos o leche vegetal espesa para lograr una textura similar sin productos lácteos.
- → ¿Qué tipo de pasta es ideal para este plato?
El penne es perfecto para esta salsa porque sus tubos retienen bien la crema y los vegetales, aunque otras pastas cortas también funcionan.
- → ¿Se puede preparar con anticipación?
Es mejor consumirla recién hecha para preservar la textura y frescura, pero el plato puede guardarse en refrigeración y recalentar suavemente.
- → ¿Cómo intensificar el sabor de ajo en la salsa?
Sofríe el ajo lentamente a fuego medio-bajo para extraer su aroma sin que se queme, realzando su sabor en la salsa.