Guardar Aquel primer invierno en mi pequeño apartamento, cuando el viento golpeaba las ventanas y yo necesitaba algo que me abrazara desde adentro, descubrí esta receta casi por accidente. Tenía tomates secos sobrando de una tabla de quesos y pechuga de pollo que necesitaba usar. La combinación resultó ser exactamente lo que mis tardes grises necesitaban.
Recuerdo cuando mi amiga Sofía llegó inesperadamente una noche lluviosa, oliendo el ajo y el tomate desde el pasillo. Terminamos comiendo directo de la sartén, riéndonos con las manos ocupadas y los corazones llenos. Desde entonces, esta pasta es nuestra tradición obligatoria cuando necesitamos reconectarnos.
Ingredientes
- Pasta penne (350 g): La forma perfecta para atrapar la salsa cremosa en cada pliegue
- Pechugas de pollo (2 unidades grandes): Córtalas en tiras del mismo tamaño para que se cocinen uniformemente
- Tomates secos (100 g): El aceite del frasco es oro líquido, úsalo para cocinar
- Crema de leche (250 ml): A temperatura ambiente para que se integre sin problemas
- Ajo (3 dientes): Freshmente picado, nada de ajo en polvo que amargue
- Queso Parmesano (40 g): Rallado fresco derrite mejor que el preenvasado
Instrucciones
- Cocinar la pasta perfectamente:
- Hierte agua con sal generosa, cocina la penne hasta al dente y reserva media taza del agua de cocción, ese líquido dorado es tu seguro contra salsas demasiado espesas.
- Preparar el pollo:
- Sazona las tiras con sal, pimienta y hierbas italianas, luego cocina en aceite caliente hasta dorar, sin moverlas demasiado para que formen esa costra crujiente que todos amamos.
- Construir la base aromática:
- En la misma sartén, saltea el ajo solo 30 segundos hasta que el perfume llene la cocina, luego añade los tomates secos para que suelten sus aceites concentrados.
- Crear la salsa mágica:
- Vierte la crema y el caldo, raspa los fondos dorados del sartén mientras burbujea suavemente, añade el Parmesano y espera a que espese ligeramente.
- Unir todo:
- Devuelve el pollo a la sartén, agrega la pasta cocida y revuelve con cariño, añadiendo agua de pasta si necesitas aflojar la consistencia.
Guardar Aquella noche con Sofía me enseñó que las mejores recetas no solo alimentan el cuerpo, sino que tejen recuerdos. Ahora cada vez que hago esta pasta, el aroma me transporta a esa tarde lluviosa, dos amigas compartiendo más que comida.
Momento Perfecto Para Servir
Esta pasta brilla especialmente en noches de martes cuando necesitas elevar lo ordinario. He descubierto que servirla en platos hondos calientes mantiene esa cremosidad por más tiempo, y una vela simple transforma la cena en algo especial sin esfuerzo adicional.
Variaciones Que Funcionan
Después de años haciéndola, encontré que añadir un puñado de espinacas frescas justo antes de servir aporta color y balance. A veces sustituyo la penne por rigatoni cuando quiero algo más sustancioso, la salsa se esconde maravillosamente dentro de los tubos más grandes.
Acompañamientos Y Vino
Una ensalada verde simple con vinagreta agresiva corta la riqueza de la crema perfectamente. El vino blanco marida maravillosamente, pero la verdadera magia está en los detalles finales.
- Parmesano extra rallado al momento para esa textura crujiente
- Hojas de albahaca fresca que añaden frescura inmediata
- Pan rústico para no dejar ni rastro de salsa en el plato
Guardar Espero que esta pasta te aporte tantos momentos cálidos como a mí. Buen provecho, amigo.
Preguntas frecuentes sobre recetas
- → ¿Cómo lograr que el pollo quede jugoso?
Es fundamental no cocinar el pollo en exceso. Cocínalo a fuego medio-alto hasta que esté dorado y completamente cocido, aproximadamente 5-7 minutos.
- → ¿Puedo usar otro tipo de pasta?
Sí, fusilli o rigatoni funcionan bien y mantienen la textura ideal para la salsa cremosa.
- → ¿Qué opción tengo para intensificar el sabor?
Agregar un poco de espinaca baby o usar pollo ahumado aporta un toque extra de sabor y textura.
- → ¿Cómo ajustar la consistencia de la salsa?
Si la salsa queda muy espesa, añade un poco del agua de cocción de la pasta reservada para suavizar y mejorar la textura.
- → ¿Es posible omitir el picante?
Sí, las hojuelas de chile rojo son opcionales y se pueden eliminar para un sabor más suave.
- → ¿Con qué bebida marida este plato?
Un Pinot Grigio o Sauvignon Blanc fresco complementan perfectamente la riqueza de la salsa.