Guardar Descubrí estas tazas de cheesecake por accidente una mañana cuando estaba buscando algo satisfactorio pero que no me dejara sintiéndome pesada. Mis amigas siempre bromeaban sobre cómo yo quería postres que supieran a postre real, no a cartón proteínico. Así que pasé una tarde de lluvia experimentando en la cocina, mezclando cottage cheese con yogur griego y pensando en cómo hacer que algo tan saludable fuera realmente delicioso. Cuando saqué la primera tanda del horno y ese aroma a vainilla y limón llenó la cocina, supe que había encontrado algo especial.
Recuerdo cuando le llevé estas tazas a la oficina en una reunión de equipo y mi colega, que siempre come cosas muy saludables, preguntó si eran caseras. Cuando le dije los ingredientes, no podía creer que fuera tan simple, y honestamente, eso se convirtió en el mejor cumplido. Desde ese día, estas se han convertido en mi postre de referencia cuando quiero impresionar sin estresarme.
What's for Dinner Tonight? 🤔
Stop stressing. Get 10 fast recipes that actually work on busy nights.
Free. No spam. Just easy meals.
Ingredientes
- Harina de almendras (100 g): Te da esa textura crujiente en la base que contrasta perfectamente con el relleno cremoso, pero si tienes alergia a los frutos secos, la harina de avena funciona igual de bien.
- Aceite de coco derretido (2 cucharadas): Ayuda a que la base se mantenga unida sin necesidad de huevo crudo en la base, y le da ese sabor sutil a coco.
- Miel o jarabe de arce (1 cucharada): Solo la cantidad justa para que no sea demasiado dulce, es el equilibrio perfecto.
- Queso cottage bajo en grasa (400 g): Aquí es donde ocurre la magia, ese cremoso increíble que la mayoría de la gente no espera del cottage cheese cuando lo licúas correctamente.
- Yogur griego (100 g): Le agrega esa tangibilidad sutil y más proteína, así que la proporción de macros es realmente perfecta.
- Huevos grandes (2): El pegante que lo mantiene todo junto sin hacerlo excesivamente denso.
- Almidón de maíz (2 cucharadas): Aprendí esto por prueba y error, evita que el centro se agriete durante el horneado.
- Edulcorante granulado (60 g): Usa lo que prefieras, erythritol, stevia o azúcar regular, solo asegúrate de no excederte o sabrá raro.
- Extracto de vainilla (1 cucharadita): El toque que lo eleva de bueno a increíble, no lo omitas.
- Cáscara de limón (1 limón, opcional): Si la agregas, frota muy bien el limón antes de rallar para obtener ese aceite fresco del exterior.
Tired of Takeout? 🥡
Get 10 meals you can make faster than delivery arrives. Seriously.
One email. No spam. Unsubscribe anytime.
Instrucciones
- Prepara tu espacio:
- Precalienta el horno a 175°C y forra una bandeja de muffins con 6 moldes de silicona o papel. Usa silicona si tienes, es mucho más fácil desmoldar después sin que se rompa nada.
- Haz la base crujiente:
- Mezcla la harina de almendras, aceite de coco, miel y una pizca de sal en un tazón pequeño hasta que se vea como arena mojada lista para castillos de arena. Presiona firmemente en cada molde, llegando hasta los lados, porque una base que se deshace arruina toda la experiencia.
- Licúa hasta sedoso:
- En una licuadora o procesador de alimentos, combina el queso cottage y el yogur griego, licuando durante unos 30 segundos hasta que esté completamente suave, sin grumos visibles. Esto es crucial, los grumos hacen que se vea como requesón en lugar de cheesecake.
- Monta el relleno:
- Agrega los huevos, almidón de maíz, edulcorante, extracto de vainilla y cáscara de limón a la mezcla de queso cottage y licúa nuevamente hasta que sea sedoso y bien incorporado. Debería parecer una mezcla de brownies de lujo, no espeso, sino pourable.
- Vierte y hornea:
- Distribuye el relleno equitativamente entre los 6 moldes, vertiéndolo sobre las bases. Hornea durante 18 a 22 minutos, esperando ese momento en que el centro tiene un ligero movimiento cuando sacudes la bandeja, ese es el punto perfecto.
- Enfría con paciencia:
- Retira del horno y deja enfriar a temperatura ambiente durante 15 minutos, luego refrigera durante al menos 30 minutos antes de servir. Puedo esperar ese tiempo porque el aroma que aún flota en la cocina ya es suficiente recompensa.
- Decora si lo deseas:
- Justo antes de servir, cubre con bayas frescas y un pequeño chorrito de miel si quieres que se vea tan bonito como sabe. Las bayas agregan un toque de frescor que equilibra perfectamente la richeza del cheesecake.
Guardar Hay algo muy especial en la forma en que estos pequeños cheesecakes se sienten como un lujo personal en lugar de un postre. Mi hermana dijo una vez que eran la prueba de que podías tener tu postre y comerlo también sin sentirte culpable después, y eso es realmente lo que estas tazas representan para mí.
Still Scrolling? You'll Love This 👇
Our best 20-minute dinners in one free pack — tried and tested by thousands.
Trusted by 10,000+ home cooks.
El Viaje del Cottage Cheese
Durante años, simplemente pasé el queso cottage en las tiendas de comestibles, conviniendo de que era solo para bol de frutas de los 70. Hasta que un nutricionista mencionó casualmente cuánta proteína tiene y qué tan versátil podría ser si dejaras de pensar en él de formas antiguas. La primera vez que lo licué completamente, casi no podía creer que fuera el mismo producto, tenía esta textura de nata agria que cambió todo sobre cómo lo usaría de ahora en adelante.
Por Qué Enfríar es Importante
Nunca esperes comer estos calientes del horno, aunque lo intentes. El tiempo de enfriamiento no es un paso aburrido, es donde la magia ocurre realmente, la estructura se estabiliza y los sabores se profundizan. Aprendí esto de la manera difícil cuando comí uno caliente y fue una textura extraña, casi demasiado esponjoso, pero después de refrigeración, fue perfección cremosa.
Variaciones y Adaptaciones Personales
Una noche, mi amiga llegó y me preguntó si podría hacer una versión de chocolate y, honestamente, funcionó maravillosamente bien con 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar añadido. He experimentado con crema de maní, compota de bayas y hasta un toque de café instantáneo, y cada una se siente como su propia pequeña creación cuando las haces. La belleza aquí es que el sabor base es lo suficientemente neutro como para jugar alrededor sin arruinar todo.
- Intenta hacer una versión de dulce de leche agregando un poco de caramelo sin azúcar en la parte superior antes del horno.
- Las coberturas de granola sin gluten y edulcorada funcionan increíblemente bien si quieres agregar un poco de crunch.
- Si no tienes limón, el extracto de almendra o una pizca de canela cambiarán sutilmente el perfil de sabor de una manera deliciosa.
Guardar Estos cheesecakes de taza de queso cottage alto en proteína se han convertido en ese postre confiable que hago cuando quiero algo verdaderamente satisfactorio que no me haga sentir mal después. Es el tipo de receta que simplemente funciona, vez tras vez, sin drama.
Preguntas frecuentes sobre recetas
- → ¿Puedo usar otro tipo de harina para la base?
Sí, para evitar frutos secos puedes substituir la harina de almendra por harina de avena, manteniendo una textura agradable.
- → ¿Qué tipo de endulzante es más recomendable?
El eritritol o stevia son opciones ideales para mantener bajo el índice glucémico sin sacrificar sabor.
- → ¿Cómo obtener una textura cremosa en el relleno?
Licuar bien el queso cottage con yogur griego y agregar huevos y almidón de maíz asegura una mezcla suave y firme.
- → ¿Es necesario refrigerar los cups antes de servir?
Sí, el enfriado en refrigeración por al menos 30 minutos ayuda a compactar y realzar el sabor de manera óptima.
- → ¿Se pueden añadir frutas como topping?
Claro, frutas frescas como frutos rojos acompañan perfectamente y aportan un contraste natural y fresco.