Guardar La primera vez que asé verduras para una ensalada griega fue por accidente. Había encendido el horno para otra cosa y tenía pimientos y berenjenas que necesitaban usarse pronto. Los corté, los metí al horno, y cuando salieron dorados y burbujeantes, supe que nunca volvería a comer esta ensalada fría de la misma manera. El calor transforma las verduras mediterráneas en algo profundo y dulce, y cuando el queso feta se derrite apenas al tocar las superficies calientes, la ensalada cobra vida de una forma completamente nueva.
Hice esta ensalada para una cena de verano en el patio cuando todos esperaban algo frío. Coloqué la fuente humeante en el centro de la mesa y hubo un momento de silencio antes de que alguien dijera que olía como las calles de Atenas al atardecer. No sé si era verdad, nunca he estado allí, pero esa noche comimos con las manos, mojando pan crujiente en el aceite dorado que se acumulaba en el fondo, y nadie pidió postre.
Ingredientes
- Pimiento rojo y amarillo: Usa ambos colores para que la ensalada sea visualmente vibrante, los pimientos se vuelven dulces y sedosos al asarse.
- Cebolla morada: Córtala en gajos gruesos para que mantenga su forma y se caramelice en los bordes sin deshacerse.
- Calabacín: Rodajas de 1 cm funcionan mejor, si son muy delgadas se ablandan demasiado y pierden presencia.
- Berenjena: Corta en cubos grandes para que queden cremosas por dentro y doradas por fuera, la sal ayuda a extraer el amargor.
- Tomates cherry: Se parten a la mitad para que sus jugos se concentren y caramelicen ligeramente en el horno.
- Pepino: Mantenlo crudo, su frescura crujiente contrasta perfectamente con las verduras tibias.
- Aceitunas Kalamata: Su sabor salado y carnoso ancla toda la ensalada, no uses aceitunas enlatadas suaves.
- Queso feta: Consigue un bloque de buena calidad y córtalo en cubos, el feta pre desmenuzado suele estar seco.
- Aceite de oliva extra virgen: Usa uno bueno tanto para asar como para el aderezo, es el alma del plato.
- Orégano seco: El orégano griego tiene un sabor más fuerte y resinoso que las versiones italianas.
- Jugo de limón fresco: Exprime el limón justo antes de usarlo, el jugo embotellado no tiene la misma vivacidad.
- Mostaza Dijon: Ayuda a emulsionar el aderezo y añade una nota picante sutil que equilibra la grasa.
Instrucciones
- Prepara el horno:
- Precalienta a 220 grados Celsius y forra una bandeja grande con papel pergamino. Un horno bien caliente es clave para que las verduras se doren en lugar de cocinarse al vapor.
- Sazona las verduras:
- Coloca pimientos, cebolla, calabacín, berenjena y tomates en la bandeja, rocía con aceite de oliva, sal y pimienta, y mézclalos con las manos para cubrir todo parejo. Asegúrate de que las verduras estén en una sola capa sin amontonarse.
- Asa hasta dorar:
- Hornea durante 25 a 30 minutos, revolviendo una vez a la mitad del tiempo para que se doren uniformemente. Busca bordes caramelizados y centros tiernos, ese es el punto perfecto.
- Prepara el aderezo:
- Mientras las verduras están en el horno, bate en un tazón pequeño el aceite de oliva, vinagre de vino tinto, jugo de limón, orégano, mostaza, ajo rallado, sal y pimienta hasta que esté emulsionado. Prueba y ajusta la acidez según tu gusto.
- Arma la ensalada:
- Coloca las rodajas de pepino en una fuente grande o tazón, agrega las verduras asadas aún tibias encima, luego esparce aceitunas y cubos de feta. El contraste de temperaturas es parte de la magia.
- Viste y sirve:
- Rocía el aderezo sobre toda la ensalada, decora con perejil picado y mezcla suavemente para no aplastar las verduras. Sirve tibia o a temperatura ambiente con pan para mojar en los jugos.
Guardar Una tarde, un amigo vegetariano llegó sin avisar y saqué esta ensalada del refrigerador, la calenté brevemente en el horno y la serví. Me dijo que era la primera vez que una ensalada lo llenaba de verdad, y que el olor del orégano y el limón lo hizo sentir como si estuviera de vacaciones. Desde entonces, la hago cada vez que quiero que una comida sencilla se sienta especial sin esfuerzo.
Variaciones y Sustituciones
Puedes cambiar la berenjena por champiñones grandes en cuartos si no te gusta su textura, se asan igual de bien y absorben el aceite deliciosamente. Otra opción es añadir papas pequeñas en cuñas para hacerla más abundante, solo precócelas cinco minutos antes de agregar al resto. Las alcaparras o los tomates deshidratados picados añaden un golpe extra de sabor salado y ácido que algunos días simplemente piden a gritos. Si quieres un toque más audaz, un poco de hojuelas de chile sobre las verduras antes de asar trae un calor sutil que baila bien con el feta frío.
Cómo Almacenar y Servir
Esta ensalada se conserva bien en el refrigerador hasta dos días en un recipiente hermético, aunque las verduras soltarán algo de líquido con el tiempo. Personalmente prefiero servirla el mismo día a temperatura ambiente, cuando las verduras aún están tibias y el pepino sigue crujiente. Si la recalientas, hazlo solo unos minutos en el horno para no cocinar de más las verduras ya tiernas. Guarda el aderezo aparte si planeas sobras, así puedes agregarlo fresco justo antes de servir y mantener todo más vivo.
Maridaje y Acompañamientos
Sirve esta ensalada con pan pita caliente o rebanadas gruesas de pan rústico para absorber todos los jugos dorados que quedan en el fondo. Un vino blanco seco como un Assyrtiko griego o un Sauvignon Blanc frío corta la riqueza del aceite y complementa las notas herbales del orégano. También va hermoso junto a cordero asado o pollo a la parrilla si quieres convertirla en parte de un festín más grande.
- Acompaña con hummus cremoso y pan tostado para una mesa mediterránea completa.
- Sirve sobre una cama de quinoa o cuscús para convertirla en un plato principal más sustancioso.
- Un vaso de limonada con menta fresca es perfecto si prefieres algo sin alcohol.
Guardar Esta ensalada me enseñó que calentar algo no significa perder frescura, sino encontrar un nuevo equilibrio entre lo tierno y lo crujiente, lo cálido y lo frío. Espero que la disfrutes tanto como yo, y que te sorprenda cada vez que la sirvas.