Guardar Mi suegra alemana apareció un sábado con una ensaladera enorme llena de repollo crujiente y jamón ahumado. No dijo mucho, solo empujó el bol hacia mí y murmuró algo sobre cómo los alemanes no arruinan el repollo con mayonesa. Probé un bocado y entendí por qué había cruzado la ciudad con eso en el autobús. El vinagre brillante, la mostaza picante, y ese jamón ahumado lo convertían en algo completamente diferente a cualquier ensalada de col que hubiera probado antes.
La primera vez que la hice para una reunión familiar, todos esperaban la típica ensalada cremosa. Cuando vieron el repollo brillante con tiras de jamón, hubo miradas de confusión. Pero después del primer bocado, los tenedores no pararon. Mi cuñado volvió tres veces por más, y mi suegra solo asintió desde el otro lado de la mesa, como diciendo te lo dije.
Ingredientes
- 4 tazas (300 g) de repollo verde finamente rallado: La base crujiente, córtalo lo más fino posible para que absorba bien el aderezo.
- 1 taza (70 g) de repollo morado finamente rallado: Aporta color vibrante y un toque terroso que equilibra el vinagre.
- 1 zanahoria grande pelada y rallada: Añade dulzura natural y textura que contrasta con el repollo.
- 1 cebolla morada pequeña en rodajas finas: Un poco de mordida picante que se suaviza con el aderezo.
- 1 taza (120 g) de jamón ahumado desmenuzado: El alma ahumada de este plato, busca uno bien curado y con sabor profundo.
- 80 ml de vinagre de sidra de manzana: Ácido brillante que despierta cada bocado sin ser agresivo.
- 2 cucharadas de mostaza Dijon: Da cuerpo, un toque picante y ayuda a emulsionar el aderezo.
- 1 cucharada de miel: Suaviza el ácido y balancea la mostaza con dulzura discreta.
- 80 ml de aceite de girasol o neutro: Lleva el aderezo sin tapar los otros sabores.
- 1 cucharadita de semillas de alcaravea (opcional): El toque auténtico alemán, terroso y ligeramente anisado.
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto: Ajusta al final cuando todo esté mezclado.
- 2 cucharadas de perejil fresco picado: Frescura verde que cierra el plato con ligereza.
Instrucciones
- Prepara las verduras:
- En un bol grande, mezcla el repollo verde, el morado, la zanahoria rallada y la cebolla morada. Usa las manos para airear todo y que no quede apelmazado.
- Incorpora el jamón:
- Agrega el jamón ahumado desmenuzado y revuelve bien para que quede distribuido entre las verduras. Sentirás cómo el aroma ahumado empieza a despertar.
- Prepara el aderezo:
- En un bol pequeño, bate el vinagre, la mostaza, la miel, el aceite, las semillas de alcaravea, sal y pimienta hasta que esté bien integrado. Debe quedar brillante y espeso.
- Mezcla todo:
- Vierte el aderezo sobre la mezcla de repollo y jamón, y revuelve con energía para que cada hebra quede cubierta. No tengas miedo de usar las manos.
- Deja reposar:
- Deja que la ensalada descanse al menos 10 minutos antes de servir. Esto permite que los sabores se fundan y el repollo se ablande ligeramente sin perder su crujido.
- Decora y sirve:
- Espolvorea el perejil fresco picado por encima justo antes de llevar a la mesa. Sirve frío o a temperatura ambiente.
Guardar Un domingo llevé esta ensalada a una parrillada y la puse junto a las típicas ensaladas cremosas. Al principio nadie la tocó. Pero cuando alguien la probó con una salchicha asada, se corrió la voz. Al final de la tarde, mi bol estaba vacío y el de mayonesa seguía lleno. Esa fue la mejor venganza silenciosa del repollo alemán.
Variaciones Que Funcionan
Puedes agregar manzana verde cortada en juliana para un toque dulce y ácido que se lleva increíble con el jamón ahumado. Si prefieres una versión más ligera, sustituye la mitad del aceite por yogur natural, aunque perderás un poco del brillo clásico. Para darle más profundidad, usa jamón doble ahumado o incluso panceta ahumada desmenuzada. Algunos días añado un puñado de pasas rubias remojadas en el vinagre, y aunque suena raro, funciona de maravilla.
Cómo Guardarla y Servirla
Esta ensalada mejora con el tiempo. Guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador y estará perfecta hasta tres días. El repollo sigue crujiente pero más suave, y el aderezo se asienta en cada fibra. Sírvela fría junto a schnitzel, bratwurst, costillas o cualquier carne a la parrilla. También es excelente como relleno para wraps o encima de una tostada con queso crema.
Errores Comunes y Cómo Evitarlos
El error más grande es no dejar reposar la ensalada. Sin esos minutos de espera, el repollo queda crudo y el aderezo se siente separado. Otro fallo común es cortar el repollo en trozos grandes, lo que hace que sea difícil de comer y que no se mezcle bien. Y por favor, no uses jamón cocido común, necesitas el ahumado para que el plato tenga personalidad.
- Ralla el repollo con un cuchillo afilado o una mandolina para tiras uniformes y finas.
- Prueba el aderezo antes de mezclar, ajusta la miel o el vinagre según tu gusto.
- Si la ensalada queda muy ácida, añade un poco más de miel o una pizca de azúcar.
Guardar Cada vez que preparo esta ensalada, pienso en mi suegra empujando ese bol hacia mí sin decir mucho. A veces las mejores recetas vienen sin palabras, solo con un plato lleno y la confianza de que lo vas a entender en el primer bocado.