Guardar Mi cuñada apareció un sábado con una fuente enorme de coleslaw en medio de una barbacoa que ya estaba fuera de control. Había demasiada carne, demasiado calor y todos necesitábamos algo fresco. Nadie esperaba que esa ensalada se robara el show, pero pasó. El crujido del repollo y ese aderezo cremoso con un toque ácido hicieron que todos dejaran de hablar y simplemente comieran.
La primera vez que lo preparé fue para un almuerzo improvisado con amigos que trajeron costillas caseras. Yo no tenía nada planeado y abrí la nevera buscando algo rápido. Repollo, zanahorias y mayonesa: suficiente. Lo mezclé todo en diez minutos y cuando lo probaron, uno preguntó si era receta de familia. Me reí porque acababa de inventarlo sobre la marcha, pero desde ese día se volvió mi acompañante secreto para cualquier parrillada.
Ingredientes
- Repollo verde finamente rallado (6 tazas): Es la base crujiente y fresca, asegúrate de cortarlo bien fino para que el aderezo lo cubra sin aplastar las hojas.
- Repollo morado finamente rallado (1 taza): Aporta color vibrante y un toque terroso que contrasta perfectamente con la cremosidad.
- Zanahorias en juliana o ralladas (1 taza): Dan dulzura natural y ese crujido adicional que hace que cada bocado sea interesante.
- Cebolla morada finamente picada (2 cucharadas, opcional): Un toque picante sutil que despierta el paladar sin dominar.
- Mayonesa (¾ taza): La columna vertebral cremosa del aderezo, elige una de buena calidad para mejores resultados.
- Crema ácida (2 cucharadas): Añade profundidad y un toque ácido que balancea la riqueza de la mayonesa.
- Vinagre de manzana (2 cucharadas): El elemento ácido que corta la grasa y realza todos los sabores.
- Mostaza Dijon (1 cucharada): Aporta complejidad y un punto picante sutil que eleva todo el conjunto.
- Azúcar granulada (2 cucharaditas): Equilibra la acidez sin hacer la ensalada dulce, solo la redondea.
- Semillas de apio (½ cucharadita): Ese sabor característico que te transporta a picnics clásicos americanos.
- Sal kosher (½ cucharadita) y pimienta negra recién molida (¼ cucharadita): El toque final que despierta y define todos los ingredientes.
Instrucciones
- Prepara las verduras:
- En un tazón grande, mezcla el repollo verde, el morado, las zanahorias y la cebolla si decides usarla. Asegúrate de que todo esté bien seco para que el aderezo se adhiera perfectamente.
- Bate el aderezo:
- En un tazón pequeño aparte, mezcla con un batidor la mayonesa, crema ácida, vinagre, mostaza, azúcar, semillas de apio, sal y pimienta hasta lograr una mezcla completamente homogénea. Prueba y ajusta si necesitas más acidez o dulzor.
- Combina todo:
- Vierte el aderezo sobre las verduras y revuelve con energía hasta que cada hebra de repollo esté cubierta. No tengas miedo de meter las manos, a veces es la mejor herramienta.
- Deja reposar:
- Cubre el tazón y refrigera por al menos treinta minutos. Este tiempo permite que los sabores se fundan y el repollo se suavice ligeramente sin perder el crujido.
- Sirve frío:
- Revuelve nuevamente antes de servir y ajusta la sazón si es necesario. Sirve bien frío y observa cómo desaparece del plato.
Guardar Un verano lo llevé a una reunión familiar y mi tía, que siempre tiene opiniones fuertes sobre comida, se sirvió tres veces. Al final me pidió la receta en privado, como si fuera un secreto de estado. Desde entonces, cada vez que hay una celebración, alguien pregunta si voy a llevar el coleslaw. Me hace feliz que algo tan simple se haya vuelto parte de nuestras tradiciones.
Cómo Lograr el Crujido Perfecto
El secreto está en cortar el repollo lo más fino posible sin desmenuzarlo. Uso un cuchillo bien afilado y corto en movimientos largos y parejos. Si tienes mandolina, es el momento de usarla, pero con cuidado. Las zanahorias también deben ser delgadas, ya sea ralladas gruesas o en tiras finas. Cuando todo tiene el mismo grosor, cada bocado es uniforme y agradable. Evita procesar en el robot de cocina porque te puede dejar una pasta en lugar de una ensalada.
Variaciones Que Funcionan
A veces le añado manzana verde rallada para un toque dulce y ácido que sorprende. Otras veces uso yogur griego en lugar de crema ácida y queda más ligero sin perder cremosidad. Si quieres darle un giro picante, unas gotas de salsa picante en el aderezo hacen maravillas. He probado con cilantro fresco picado encima y también con cebollín, ambos funcionan perfecto. La clave es no tener miedo de jugar con lo que tienes a mano.
Consejos de Almacenamiento y Servicio
Este coleslaw aguanta bien en la nevera hasta un día completo, de hecho mejora porque los sabores se integran más. Si planeas guardarlo más tiempo, prepara las verduras y el aderezo por separado y mézclalos justo antes de servir. Así mantienes el crujido intacto. Siempre saco el tazón de la nevera unos cinco minutos antes de servir y lo revuelvo bien. Si notas que se ve seco después de reposar, un chorrito de vinagre o una cucharada de mayonesa lo reviven al instante.
- Sirve en un tazón frío para mantener la temperatura ideal.
- Si sobra, úsalo en tacos o sándwiches al día siguiente.
- No lo dejes más de dos horas fuera de la nevera en climas cálidos.
Guardar Cada vez que preparo este coleslaw, recuerdo que las mejores recetas no necesitan ser complicadas para dejar huella. Solo necesitan buen ritmo, ingredientes frescos y ese cariño de saber que algo simple puede hacer sonreír a la gente que amas.