Overnight oats con almendras (Imprimir)

Avena cremosa con mezcla de bayas frescas y mantequilla de almendra para empezar el día.

# Ingredientes:

→ Base de Avena

01 - 1 taza de avena tradicional
02 - 1 taza de leche de almendra sin azúcar o leche de su preferencia
03 - 2 cucharaditas de semillas de chía
04 - 2 cucharaditas de sirope de arce puro o miel
05 - 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
06 - Una pizca de sal

→ Coberturas

07 - 1 taza de bayas frescas mixtas (fresas, arándanos, frambuesas)
08 - 2 cucharadas de mantequilla de almendra
09 - 2 cucharadas de almendras fileteadas (opcional)

# Instrucciones:

01 - En un tazón mediano o frasco, combine la avena, leche de almendra, semillas de chía, sirope de arce, extracto de vainilla y sal. Revuelva bien para asegurar que todos los ingredientes estén completamente mezclados.
02 - Cubra y refrigere durante toda la noche, o por lo menos 8 horas, para permitir que la avena se ablande y absorba el líquido.
03 - Por la mañana, revuelva bien la mezcla. Si está demasiado espesa, agregue un poco más de leche para alcanzar la consistencia deseada.
04 - Divida la avena entre dos tazones o frascos. Cubra cada porción con bayas mixtas, una cucharada de mantequilla de almendra y almendras fileteadas si lo desea.
05 - Sirva inmediatamente o cubra y mantenga refrigerado hasta que esté listo para comer.

# Additional Tips::

01 -
  • It's honestly the laziest way to eat something wholesome without feeling like you're skipping breakfast.
  • Everything happens while you sleep, so mornings become dramatically less stressful.
  • The texture is naturally creamy and custard-like without any heavy cream involved.
02 -
  • La consistencia es personal: si lo haces demasiado espeso, parece más como pudín, así que no temas agregar leche.
  • Las semillas de chía hacen una diferencia enorme en la textura—no las omitas aunque pienses que son caras.
03 -
  • Los frascos con tapa funcionan mejor que los platos porque puedes agarrar y llevar, y es fácil ver cuándo necesitas hacer más.
  • Revuelve bien cada mañana—la avena se asienta, así que ese movimiento es lo que lo devuelve a su textura cremosa perfecta.
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