Huevos poché, muffins tostados, bacon canadiense y salsa holandesa cremosa en un plato clásico de brunch.
# Ingredientes:
→ Para los huevos Benedict
01 - 4 panecillos ingleses, partidos y tostados
02 - 8 rebanadas de tocino canadiense o jamón grueso
03 - 8 huevos grandes
04 - 1 cucharada de vinagre blanco para escalfar los huevos
05 - Sal y pimienta al gusto
→ Para la salsa holandesa
06 - 3 yemas de huevo grandes
07 - 1 cucharada de jugo de limón recién exprimido
08 - 1/2 taza (1 barra) de mantequilla sin sal, derretida y caliente
09 - Una pizca de pimienta de cayena
10 - Sal al gusto
→ Decoración
11 - Cebollín fresco o perejil picado (opcional)
# Instrucciones:
01 - Llena una cacerola con 1 pulgada de agua y calienta hasta que esté a fuego lento. En un bol resistente al calor, colocado sobre la cacerola sin que toque el agua, bate las yemas y el jugo de limón hasta que espesen ligeramente. Incorpora la mantequilla derretida poco a poco, batiendo constantemente hasta que la salsa esté espesa y brillante. Retira del fuego, añade sal y una pizca de cayena, y mantén cubierta y tibia.
02 - En una sartén a fuego medio, cocina las rebanadas de tocino canadiense hasta que estén doradas, aproximadamente 1–2 minutos por lado. Mantén caliente.
03 - Llena una olla grande con agua y calienta hasta que esté a fuego lento. Añade el vinagre. Rompe un huevo en un bol pequeño, revuelve el agua y desliza suavemente el huevo en el centro. Repite con el resto de los huevos, escalfando en tandas si es necesario. Cocina por 3–4 minutos hasta que la clara esté cuajada y la yema aún líquida. Retira con una espumadera y escurre sobre papel de cocina.
04 - Coloca dos mitades de panecillo tostadas en cada plato. Sobre cada mitad, pon una rebanada de tocino canadiense y luego un huevo escalfado. Cubre generosamente con salsa holandesa. Decora con cebollín o perejil si lo deseas. Sazona con sal y pimienta al gusto. Sirve de inmediato.